Miguel Barroso, Director de la Casa de América, presentó el pasado día 13 de Diciembre el Informe "Los medios de comunicación en la experiencia migratoria latinoamericana" dentro de unas jornadas que, bajo el titulo " Inmigración latinoamericana y medios de comunicación" , reflejan el interés creciente que tienen los medios de comunicación en el relativamente reciente flujo de inmigración en que se ha envuelto España, país que, como es bien sabido, se ha caracterizado por ser un exportador de población hasta, precisamente, fechas muy recientes. Por eso, este tipo de estudios son una magnifica oportunidad para conocer la relevancia que tienen los medios de comunicación en el “efecto llamada“ una de las claves aducidas por los expertos para controlar el flujo de las corrientes migratorias. No cabe duda que nada desearían más algunos de nuestros brillantes asesores de política migratoria que ser capaces de conocer las claves que forman el conocido “efecto llamada” y, me temo, poder regularlo a su gusto. Cual si de un bumerang estuviéremos hablando. Que fuera o viniera por donde interesara. Sobre todo, a los que hacen de la economía informal y de la contratación ilegal su forma de vida. Porque, como es bien sabido, y escasamente reconocido, los flujos de migración tienen un componente económico que favorece un determinado tipo de economía, bien sea en Estados Unidos o bien en Europa y desde luego, España no es una excepción.
Consideraciones aparte, este Informe presentó los datos que relacionan los medios de comunicación y la decisión de los inmigrantes a hacerlo. En principio los datos indican que los medios poca incidencia tienen en esta decisión. Priman más – como indica la evidencia- los contactos establecidos a través de redes de familiares y de amigos.
Demometrica, representada por Miguel de la Fuente, hizo el trabajo de campo y la elaboración de los datos de este Informe dirigido por Bernardo Díaz Nosty, director del Departamento de periodismo de la Universidad de Málaga. ¿Los objetivos de este estudio? Amplios en contexto: Influencia de los medios en la toma de decisiones de los inmigrantes, tratamiento que los medios hacen de los procesos y el papel que los medios juegan en las identidades deslocalizadas. Díaz Nosty aludió al conocido sociólogo Robert Park (1864-1944) – que desarrolló la conocida teoría de la Ecología Humana y la competencia como factor de apropiación de los recursos- para recalcar la importancia dada a los inmigrantes en la Norteamérica de finales del siglo XIX integrándolos como actores sociales a través de procesos identitarios notorios. Este fue, probablemente, uno e los motivos subyacentes en el informe: la importancia que los medios de comunicación “latinos” tienen en los espacios de comunicación nacionales. Y no sólo para informar a la comunidad latina. Ya hace tiempo que radios como la “W”, por poner un ejemplo, forma parte del escenario informativo de los madrileños. Y si aumentan el contenido “internacional” de sus entrevistas, se incrementaría su audiencia. Y si no, a las pruebas me remito.
Cuando Miguel de la Fuente expreso los criterios escogidos para la muestra en que se basa el estudio (Intervalo de edad: 20-44 años; Tiempo de residencia en España: máximo 5 años; Nacionalidad) varias preguntas surgieron. ¿Intervalo de edad? No parece lo más adecuado si se tiene en cuenta que los recientes casos de reunificación familiar incluyen a padres y abuelos de antiguos inmigrantes que se encargan del cuidado de sus nietos, estructurando su socialización. Y no son porcentaje desdeñable. Fijar un máximo de 5 años como límite de residencia en España es, cuando menos, discutible. No debe afectar mucho la fiabilidad de la muestra si tenemos en cuenta que el grueso de la población inmigrante se ha producido en los últimos 10 años y, por otra parte, el recuerdo no debe verse afectado por sucesos ocurridos en un horizonte tan cercano. La elección de nacionalidades como estructura estructurante – en términos de Bourdieu- es relevante. Téngase en cuenta que en el último censo del INE refleja una importante comunidad migrante latinoamericana: Ecuador:399.585; Colombia:238.582; Argentina: 135.961; Bolivia:132.446; Perú:86.912. Y de estas nacionalidades, los bolivianos y los ecuatorianos son los que menos se identifican con la cultura de España. (Sea esta lo que quiera significar).
Afortunadamente, este informe se complementará con un estudio cualitativo que permitirá conocer con mayor fiabilidad algunos aspectos relevantes en el estudio de una comunidad migrante como la latinoamericana. En primer lugar, se podrá conocer con mayor detenimiento las experiencias mediáticas previas (léase las del país de origen) y las representaciones simbólicas que subyacen en el imaginario colectivo (y esperemos que las determinantes del identitario subyacente); en segundo lugar, conocer in situ (es decir, en España) si existe un proceso de convergencia cultural o, si por el contrario, se “acentúan” las identidades nacionales en España; en tercer lugar, valorar como se percibe el enriquecimiento mediático en España (en el caso de que eso exista, supongo) y los caminos que surgen del capital humano en este proceso. Lo mejor de estos planteamientos es que intentan acercarse a la realidad latinoamericana en España. Su debilidad estriba en la visión del “otro” que es estudiado, analizado y hasta puede que comprendido pero que, paradójicamente, no forma parte de las estructuras que delimitan el contexto teórico del estudio/informe. Un tema como la migración es un tema presente, estudiado, analizado en un país que como el Ecuador, por poner un ejemplo, con 13 millones de habitantes tiene la tercera parte de su población fuera de sus fronteras. La riqueza contextual y las categorías analíticas podrían adquirir una mayor riqueza hermenéutica si los actores participasen en ellas no sólo como informantes.
No cabe duda, por otra parte, que esta realidad está tomando forma. Miguel Barroso habló sin rodeos de la importancia política de Latinoamérica en la política estratégica de la Casa de América al ver pasar de 15.000 a cerca de dos millones el número de latinoamericanos en un período de 15 años. De igual manera, Javier Nadal Ariño, Vicepresidente ejecutivo de la Fundación Telefónica y mecenas del Informe, enfatizó el apoyo de telefónica al desarrollo de las nuevas tecnologías de información en áreas como la educación y la formación. Y dado la fuerte presencia de Telefónica en América Latina, no es de extrañar su interés por el consumo de la llamada “dieta mediatica” para canalizar sus esfuerzos en tecnologías de información en mercados emergentes fuera de sus países de origen.
Por último, Anunciada Fernández de Córdova explicó la importancia que tiene para la Secretaría de Estado para Latinoamérica la legalidad del proceso migratorio. Es loable que se hable de la igualdad y la dignidad tanto en los países de origen como en el de destino. Esta afirmación política responde a nuevas iniciativas en política exterior para paliar los excesivos esfuerzos en conocer los efectos de la migración en los países receptores, olvidando las situaciones de los migrantes en sus países de origen. Legalidad, igualdad y dignidad es el nuevo lema esgrimido para contextualizar el proceso migratorio. Esperemos que pronto podamos conocer los resultados que estas nuevas directrices marcan en asuntos sensibles como la cooperación internacional y el comportamiento – no siempre ético- de nuestras multinacionales “nacionales” y los datos cualitativos del Informe sobre los medios de comunicación y la experiencia migratoria, cuya relevancia es a todas luces evidente.