sábado, marzo 17, 2007

Miguel Sebastián, candidato socialista a la alcaldía de Madrid, hizó la presentación de las principales líneas de su programa electoral en el marco de la sala de columnas del Circulo de Bellas Artes - bajo el auspicio de la Fundación Pablo Iglesias, el pasado día 12 de Marzo.

Miguel Sebastián estuvo precedido en sus análisis por Alvaro Cuesta, Paz Fernández Felgueroso (Alcaldesa de Gijón) y Carmen Alborch (Candidata a la alcaldía de Valencia). Todos ellos arropados por Salvador Clotas, director de la Fundación Pablo Iglesias. Interesantes fueron los planteamientos desarrollados por estos “teloneros” de lujo. Alvaro Cuesta, como responsable de políticas locales, destacó la creciente importancia estratégica que tienen las ciudades en el proceso social. El futuro, cualquiera que este sea, se realizará o, mejor dicho, se jugará en las grandes ciudades. El crecimiento urbano ha hacho que, ahora en el 2007, la mayoría de la población esté agrupada en torno a las grandes ciudades y, tristemente, ello no ha impedido que la brecha de desigualdad siga creciendo. El chabolismo ha llegado a tal punto que hoy 1 de cada tres viviendas es, en realidad, una infravivivenda. Cualquier tipo de acción energética o medioambiental pasa por su aplicación efectiva en los escenarios urbanos. Y sino, el fracaso está asegurado. No sólo se deben preservar los “espacios naturales” sino que también deben “reestructurarse” los urbanos habida cuenta de que su impacto crece exponencialmente. Una de las líneas expuestas apuesta por crear una asociación entre el crecimiento urbano y la calidad. Para ello es necesario articular el proceso político democrático con la gestión de la complejidad, germen por definición de lo urbano. Desarrollar políticas sostenibles que fomenten la convivencia parece una ardua tarea paree una ardua tarea, tal y como están las cosas. A grandes rasgos, para favorecer la integración se ha aprobado un plan de acción social que durante el 2005 al 2007 y con un presupuesto de 2000 millones de euros da un respiro a las siempre ahogadas finanzas locales. Las políticas de integración deberían ser reforzadas con el establecimiento de una carta de derechos a nivel local, un acuerdo sobre seguridad local y vial sí como la propuesta así como la puesta en marcha de un modelo de crecimiento urbano que sea distinto al especulativo y que, por lo tanto, fomente la convivencia y la cohesión social. Ejemplo de ello parecen ser la Carta Municipal de Barcelona y la ley de capitalidad de Madrid. No estaría de más, como ya se hizo en distintos foros, que se asuman nuevas competencias estatales en cuanto a la ley del suelo y con ello intentar frenar la ola de corrupción urbanística que nos invade.

Carmen Alborch fue, por su parte, muy directa en su análisis de la situación actual de Valencia. El crecimiento de Valencia es, a todas luces, insostenible. Con un desarrollo urbanístico sin precedentes y basado en la especulación más feroz. El tirón económico de Valencia son los ladrillos y el turismo y ha hecho la ciudad un tanto extraña: se han construido desde el último plan de ordenación urbana de 1989( que no se aplica) 60000 viviendas y, por otro lado, cerca de 65000 permanecen vacias. 30000 personas, por otra parte, han sido expulsadas a la periferia cercana. A pesar de las grandes obras proyectadas – la Ciudad de las Artes, el Palacio de la Música- no existe una política turística bien pensada para la ciudad. Se están imponiendo los operadores que, en el mercado turistico, utilizan como atractivo el “bajo coste” y que están ligados al “turista golondrina” que poco puede apreciar, conocer y ensoñerear la ciudad. Tanta obra, por otra parte, ha reducido los espacios verdes de la ciudad a la mitad y eso que ha sido rescatado el lecho del río Turia. Por eso Carmen Alborch propone recuperar espacios como la “huerta” dándoles vida y no aislándolos en un marco que, en el mejor de los casos, solo sirvan de contemplación. La misma contemplación que genera impotencia y cierta tensión social entre la gente que ha sido desplazada ante la construcción – un tanto faraónica- de determinadas infraestructuras.

Las operaciones urbanísticas generan un profundo cambio en la ciudad. La copa América, el proyecto del Litoral, el parque Central y la estación del AVE, la ampliación del puerto, la adecuación de la huerta, de la playa del Saler y la Albufera no deberían ser obstáculos para elevar el nivel de calidad urbano una vez que se hayan realizado y con ello no repetir lo que ha sucedido en al reciente historia de la transformación valenciana, Se ha perdido – puede que no del todo- una magnífica oportunidad de diseñar la ciudad con criterios de talento, transferencia y uso de la tecnología.

Paz Fernández Felgueroso, actual alcaldesa de Gijón- hizo hincapié en la necesidad de actuar desde el poder hacia los intereses de los ciudadanos considerados “más íntimos”. Estas tareas forman parte de un contexto que se ha denominando “socialismo de lo pequeño” en alusión al libro de Txiki Benegas que también ha sido utilizado como referencia – públicamente- por Hugo Chaves en Venezuela. La alcaldesa de Gijón también enfatizó la otra “pata” de la política municipal: la macropolitica. En este caso, unida a los “proyectos estrellas” como la ampliación del puerto o la instalación de complejos polideportivos. Destacó como el movimiento asociativo de Gijón (1400 asociaciones cívicas inscritas “vivas”) participó en la elaboración del Plan estratégico de la ciudad al igual que 6000 personas (4000 físicamente y 2000 con la utilización de nuevas tecnologías). Lo importante para los ciudadanos de Gijón: la actividad económica, el empleo y la vivienda. Otro aspecto del Plan mostraba como los ciudadanos deseaban una seguridad ciudadana ligada a la “ilusión” que al desarrollo de políticas policiales. Por otra parte, cabe recordar que el crecimiento de Gijón estuvo muy ligado a las zonas rurales que crecieron a su manera y de una forma caótica. Poner cierta mesura a ello fue una prioridad al igual que, curiosamente, la implementación tecnológica de los servicios ciudadanos. Con ello se logró una cierta transparencia y descentralización de la gestión y la incentivación de la participación ciudadana. La tarjeta ciudadana electrónica posibilita la gestión de multas, impuestos, atención sanitaria e información de asuntos municipales. Y la gran sorpresa: los plenos municipales que son retransmitidos en directo alcanzan cotas audiencia en torno a los 50000 televidentes. Uno de los logros más relevantes de Paz Fernández Felgueroso ha sido atraer/acercar a los ciudadanos e Gijón a los ámbitos de decisión política y a las decisiones que allí se toman.

Miguel Sebastián trazó unas líneas generales de su próxima campaña a la alcaldía de Madrid. Manifestó su deseo de establecer nexos con otras ciudades y desarrollar un marco de cooperación en el que predominen las sinergias que hoy escasean habida cuenta de le feroz competencia desatada entre ciudades por su capital humano y económico. Madrid es el ejemplo –para Sebastián- de ciudad con muy mala gestión de toda clase de recursos. Siendo la ciudad 4ª o 5ª en el contexto europeo – en orden de importancia- nunca habían sido invitados los alcaldes de Londres o Berlín; evidenciando con ello las nulas relaciones existentes con ciudades homologables. Por otro lado, cabe recordar que Madrid tiene una renta que es un 30% superior a la de Berlín y que está a años luz en cuanto a infraestructuras, dotación de servicios públicos, ordenación urbana – por no mencionar la vida “cultural”. En el contexto europeo sólo existen dos ciudades que tengan una renta superior a la de Madrid: Londres y París. Pero una renta elevada no implica que Madrid ocupe un lugar preeminente en el ranking de ciudades con mejor calidad de vida. Todo lo contrario. Madrid está en el puesto 23. Barcelona, con una renta muy inferior, ocupa una posición mucho más elevada. También es cierto que en Madrid existen zonas muy disímiles lo que dificulta la ordenación territorial. El distrito de Chamartín con 54.000€ de renta dobla al de Vallecas con 22000€. Una visión global de Madrid muestra una almendra que alberga el 80% de la actividad y una periferia desintegrada y desarticulada.
La política de vivienda propuesta por Sebastián enfatiza los alquileres de espacios públicos para jóvenes a precios reducidos a la vez que fomenta la cooperación con los municipios vecinos a Madrid que son los que realmente poseen el suelo edificable. Una contraprestación que facilita infraestructuras y equipamientos a cambio de permitir mayores alturas.
El tráfico es, sin duda alguna, uno de los mayores problemas de Madrid. La 2ª ciudad del mundo en inversión para infraestructuras de transporte privado tiene una velocidad media de 10 Km/h y la velocidad del autobús en la superficie no supera los 6 Km/h. De ahí que se quiera motivar el uso del transporte público abaratándolo. Sebastián propone que sea gratuito hasta los 21 años, barato hasta los 26 y gratuito, otra vez, a partir de los 65 años.Se ha calculado que el transporte gratuito tendría un costo de 47 millones de euros, cifra que ha pagado el actual Ayuntamiento por una controvertida campaña publicitaria que ha sido “adjudicada” de manera, al parecer, un tanto singular. Y coste muy escaso parece si lo comparamos con los 3.000 millones de euros en que se han valorado los atascos de Madrid. Una propuesta original de Sebastián es la creación de un tranvía eléctrico a lo largo del eje de Castellana que sea – al igual que el de la Diagonal de Barcelona- limpio, barato, agradable y silencioso.
Madrid también tiene en su haber la tristemente merecida fama de ser una de las ciudades más ruidosas del mundo. De Europa, desde luego. Y de las más agresivas en relaciones medioambientales. Alberto Ruiz Gallardón ha sido el primer alcalde que ha reducido las zonas verdes de Madrid. Se calcula que se han talado 5 árboles/horas durante su mandato y que el millón de árboles que se plantarán no alcanzaran el ratio deseado de un árbol por habitante.
Para finalizar, Sebastián dio algunas cifras. Frente a la contumaz subida de impuestos( IBI, por ejemplo) destacó como el presupuesto para juventud – 7 millones de euros- es igual al alquiler que paga la Consejería de Asuntos Sociales de Ana Botella. La política de turismo ha logrado que IFEMA sea el sitio más visitado de Madrid. De hecho, los estudiantes extranjeros que desean aprender Castellano acuden a Barcelona antes que a Madrid debido a la falta de coordinación entre la Comunidad (Esperanza Aguirre) y el alcalde Ruiz Gallardon en sus políticas turísticas y culturales. Coherencia en el largo plazo es algo que, esperemos, traigan los nuevos planteamientos de Miguel Sebastián al igual que su decidida apuesta por revitalizar espacios de desarrollo público tanto en el transporte como en vivienda o en los necesitados servicios de atención ciudadano que tanto agotan a los ciudadanos.