sábado, marzo 17, 2007

Miguel Sebastián, candidato socialista a la alcaldía de Madrid, hizó la presentación de las principales líneas de su programa electoral en el marco de la sala de columnas del Circulo de Bellas Artes - bajo el auspicio de la Fundación Pablo Iglesias, el pasado día 12 de Marzo.

Miguel Sebastián estuvo precedido en sus análisis por Alvaro Cuesta, Paz Fernández Felgueroso (Alcaldesa de Gijón) y Carmen Alborch (Candidata a la alcaldía de Valencia). Todos ellos arropados por Salvador Clotas, director de la Fundación Pablo Iglesias. Interesantes fueron los planteamientos desarrollados por estos “teloneros” de lujo. Alvaro Cuesta, como responsable de políticas locales, destacó la creciente importancia estratégica que tienen las ciudades en el proceso social. El futuro, cualquiera que este sea, se realizará o, mejor dicho, se jugará en las grandes ciudades. El crecimiento urbano ha hacho que, ahora en el 2007, la mayoría de la población esté agrupada en torno a las grandes ciudades y, tristemente, ello no ha impedido que la brecha de desigualdad siga creciendo. El chabolismo ha llegado a tal punto que hoy 1 de cada tres viviendas es, en realidad, una infravivivenda. Cualquier tipo de acción energética o medioambiental pasa por su aplicación efectiva en los escenarios urbanos. Y sino, el fracaso está asegurado. No sólo se deben preservar los “espacios naturales” sino que también deben “reestructurarse” los urbanos habida cuenta de que su impacto crece exponencialmente. Una de las líneas expuestas apuesta por crear una asociación entre el crecimiento urbano y la calidad. Para ello es necesario articular el proceso político democrático con la gestión de la complejidad, germen por definición de lo urbano. Desarrollar políticas sostenibles que fomenten la convivencia parece una ardua tarea paree una ardua tarea, tal y como están las cosas. A grandes rasgos, para favorecer la integración se ha aprobado un plan de acción social que durante el 2005 al 2007 y con un presupuesto de 2000 millones de euros da un respiro a las siempre ahogadas finanzas locales. Las políticas de integración deberían ser reforzadas con el establecimiento de una carta de derechos a nivel local, un acuerdo sobre seguridad local y vial sí como la propuesta así como la puesta en marcha de un modelo de crecimiento urbano que sea distinto al especulativo y que, por lo tanto, fomente la convivencia y la cohesión social. Ejemplo de ello parecen ser la Carta Municipal de Barcelona y la ley de capitalidad de Madrid. No estaría de más, como ya se hizo en distintos foros, que se asuman nuevas competencias estatales en cuanto a la ley del suelo y con ello intentar frenar la ola de corrupción urbanística que nos invade.

Carmen Alborch fue, por su parte, muy directa en su análisis de la situación actual de Valencia. El crecimiento de Valencia es, a todas luces, insostenible. Con un desarrollo urbanístico sin precedentes y basado en la especulación más feroz. El tirón económico de Valencia son los ladrillos y el turismo y ha hecho la ciudad un tanto extraña: se han construido desde el último plan de ordenación urbana de 1989( que no se aplica) 60000 viviendas y, por otro lado, cerca de 65000 permanecen vacias. 30000 personas, por otra parte, han sido expulsadas a la periferia cercana. A pesar de las grandes obras proyectadas – la Ciudad de las Artes, el Palacio de la Música- no existe una política turística bien pensada para la ciudad. Se están imponiendo los operadores que, en el mercado turistico, utilizan como atractivo el “bajo coste” y que están ligados al “turista golondrina” que poco puede apreciar, conocer y ensoñerear la ciudad. Tanta obra, por otra parte, ha reducido los espacios verdes de la ciudad a la mitad y eso que ha sido rescatado el lecho del río Turia. Por eso Carmen Alborch propone recuperar espacios como la “huerta” dándoles vida y no aislándolos en un marco que, en el mejor de los casos, solo sirvan de contemplación. La misma contemplación que genera impotencia y cierta tensión social entre la gente que ha sido desplazada ante la construcción – un tanto faraónica- de determinadas infraestructuras.

Las operaciones urbanísticas generan un profundo cambio en la ciudad. La copa América, el proyecto del Litoral, el parque Central y la estación del AVE, la ampliación del puerto, la adecuación de la huerta, de la playa del Saler y la Albufera no deberían ser obstáculos para elevar el nivel de calidad urbano una vez que se hayan realizado y con ello no repetir lo que ha sucedido en al reciente historia de la transformación valenciana, Se ha perdido – puede que no del todo- una magnífica oportunidad de diseñar la ciudad con criterios de talento, transferencia y uso de la tecnología.

Paz Fernández Felgueroso, actual alcaldesa de Gijón- hizo hincapié en la necesidad de actuar desde el poder hacia los intereses de los ciudadanos considerados “más íntimos”. Estas tareas forman parte de un contexto que se ha denominando “socialismo de lo pequeño” en alusión al libro de Txiki Benegas que también ha sido utilizado como referencia – públicamente- por Hugo Chaves en Venezuela. La alcaldesa de Gijón también enfatizó la otra “pata” de la política municipal: la macropolitica. En este caso, unida a los “proyectos estrellas” como la ampliación del puerto o la instalación de complejos polideportivos. Destacó como el movimiento asociativo de Gijón (1400 asociaciones cívicas inscritas “vivas”) participó en la elaboración del Plan estratégico de la ciudad al igual que 6000 personas (4000 físicamente y 2000 con la utilización de nuevas tecnologías). Lo importante para los ciudadanos de Gijón: la actividad económica, el empleo y la vivienda. Otro aspecto del Plan mostraba como los ciudadanos deseaban una seguridad ciudadana ligada a la “ilusión” que al desarrollo de políticas policiales. Por otra parte, cabe recordar que el crecimiento de Gijón estuvo muy ligado a las zonas rurales que crecieron a su manera y de una forma caótica. Poner cierta mesura a ello fue una prioridad al igual que, curiosamente, la implementación tecnológica de los servicios ciudadanos. Con ello se logró una cierta transparencia y descentralización de la gestión y la incentivación de la participación ciudadana. La tarjeta ciudadana electrónica posibilita la gestión de multas, impuestos, atención sanitaria e información de asuntos municipales. Y la gran sorpresa: los plenos municipales que son retransmitidos en directo alcanzan cotas audiencia en torno a los 50000 televidentes. Uno de los logros más relevantes de Paz Fernández Felgueroso ha sido atraer/acercar a los ciudadanos e Gijón a los ámbitos de decisión política y a las decisiones que allí se toman.

Miguel Sebastián trazó unas líneas generales de su próxima campaña a la alcaldía de Madrid. Manifestó su deseo de establecer nexos con otras ciudades y desarrollar un marco de cooperación en el que predominen las sinergias que hoy escasean habida cuenta de le feroz competencia desatada entre ciudades por su capital humano y económico. Madrid es el ejemplo –para Sebastián- de ciudad con muy mala gestión de toda clase de recursos. Siendo la ciudad 4ª o 5ª en el contexto europeo – en orden de importancia- nunca habían sido invitados los alcaldes de Londres o Berlín; evidenciando con ello las nulas relaciones existentes con ciudades homologables. Por otro lado, cabe recordar que Madrid tiene una renta que es un 30% superior a la de Berlín y que está a años luz en cuanto a infraestructuras, dotación de servicios públicos, ordenación urbana – por no mencionar la vida “cultural”. En el contexto europeo sólo existen dos ciudades que tengan una renta superior a la de Madrid: Londres y París. Pero una renta elevada no implica que Madrid ocupe un lugar preeminente en el ranking de ciudades con mejor calidad de vida. Todo lo contrario. Madrid está en el puesto 23. Barcelona, con una renta muy inferior, ocupa una posición mucho más elevada. También es cierto que en Madrid existen zonas muy disímiles lo que dificulta la ordenación territorial. El distrito de Chamartín con 54.000€ de renta dobla al de Vallecas con 22000€. Una visión global de Madrid muestra una almendra que alberga el 80% de la actividad y una periferia desintegrada y desarticulada.
La política de vivienda propuesta por Sebastián enfatiza los alquileres de espacios públicos para jóvenes a precios reducidos a la vez que fomenta la cooperación con los municipios vecinos a Madrid que son los que realmente poseen el suelo edificable. Una contraprestación que facilita infraestructuras y equipamientos a cambio de permitir mayores alturas.
El tráfico es, sin duda alguna, uno de los mayores problemas de Madrid. La 2ª ciudad del mundo en inversión para infraestructuras de transporte privado tiene una velocidad media de 10 Km/h y la velocidad del autobús en la superficie no supera los 6 Km/h. De ahí que se quiera motivar el uso del transporte público abaratándolo. Sebastián propone que sea gratuito hasta los 21 años, barato hasta los 26 y gratuito, otra vez, a partir de los 65 años.Se ha calculado que el transporte gratuito tendría un costo de 47 millones de euros, cifra que ha pagado el actual Ayuntamiento por una controvertida campaña publicitaria que ha sido “adjudicada” de manera, al parecer, un tanto singular. Y coste muy escaso parece si lo comparamos con los 3.000 millones de euros en que se han valorado los atascos de Madrid. Una propuesta original de Sebastián es la creación de un tranvía eléctrico a lo largo del eje de Castellana que sea – al igual que el de la Diagonal de Barcelona- limpio, barato, agradable y silencioso.
Madrid también tiene en su haber la tristemente merecida fama de ser una de las ciudades más ruidosas del mundo. De Europa, desde luego. Y de las más agresivas en relaciones medioambientales. Alberto Ruiz Gallardón ha sido el primer alcalde que ha reducido las zonas verdes de Madrid. Se calcula que se han talado 5 árboles/horas durante su mandato y que el millón de árboles que se plantarán no alcanzaran el ratio deseado de un árbol por habitante.
Para finalizar, Sebastián dio algunas cifras. Frente a la contumaz subida de impuestos( IBI, por ejemplo) destacó como el presupuesto para juventud – 7 millones de euros- es igual al alquiler que paga la Consejería de Asuntos Sociales de Ana Botella. La política de turismo ha logrado que IFEMA sea el sitio más visitado de Madrid. De hecho, los estudiantes extranjeros que desean aprender Castellano acuden a Barcelona antes que a Madrid debido a la falta de coordinación entre la Comunidad (Esperanza Aguirre) y el alcalde Ruiz Gallardon en sus políticas turísticas y culturales. Coherencia en el largo plazo es algo que, esperemos, traigan los nuevos planteamientos de Miguel Sebastián al igual que su decidida apuesta por revitalizar espacios de desarrollo público tanto en el transporte como en vivienda o en los necesitados servicios de atención ciudadano que tanto agotan a los ciudadanos.

domingo, marzo 11, 2007

Luis Fernández, Presidente de la Corporación de Radio Televisión Española (RTVE), hizo una presentación de su estrategia corporativa el pasado día 9 de marzo en el desayuno-conferencia que a tales efectos se realizó en el Hotel Ritz organizado por el foro de la Nueva Economía.

Con una amplía trayectoria profesional- trabajó en la COPE, PRISA, TeleCinco- afincado en Miami y dedicado hasta hace un par de meses a la producción cinematográfica, fue presentado por Paolo Vasile como el ideal para este cargo pues “se ha elegido a un valiente y no a un obediente”; en sus propias palabras.

Es evidente que la elección del nuevo director de RTVE fue fruto de un consenso que, al parecer, no fue solo político. A tenor de los hechos, el gobierno Zapatero permitió sentar las bases para consensuar el nombramiento de un “independiente” y hacerle entrega, al mismo tiempo, de un ente público financieramente muy saneado debido a la gestión, no siempre reconocida, de su antecesora: Carmen Caffarel.

Luis Fernández describió la forma en que se enteró de su nombramiento cuando estaba en Miami. Primero, recibió una llamada telefónica de Diego López Garrido para proponérselo; acto seguido la de Eduardo Zaplana para confirmárselo. Pero lo más sorprendente sucedió a las dos horas cuando recibió un sms firmado por José Luis Rodríguez solicitándole que lo llamara cuanto antes. Mal empezamos, cuenta Luis Fernández que pensó. Su sorpresa fue mayúscula cuando, devolviendo la llamada, comprobó que su interlocutor era José Luis Rodríguez, el Presidente del Forum de la Nueva Economía; que lo invitaba a participar en la conferencia que hoy estaba dando y no el homónimo Presidente del Gobierno. Baste decir que José Luis Rodríguez ha prometido firmar sus sms con su segundo apellido en el futuro.

Parece que muchas cosas han cambiado en RTVE. En primer lugar, el nombramiento del Consejo se hizo por consenso (quien lo iba a pensar con lo que está cayendo) y, además, se están tomando todas las decisiones empresariales por unanimidad. Luis Fernández achaca está situación a un cúmulo de factores que van desde la autoridad del Presidente Zapatero, pasando por la solvencia financiera aportada por la SEPI, la reestructuración del equipo Caffarel y la colaboración de los trabajadores y los sindicatos en el conocido – y suculento- plan de prejubilaciones y de incentivos para sanear las cuentas y la plantilla del Ente así como el consenso parlamentario y la actitud positiva de los partidos políticos.

Partiendo de esta situación saneada, el principal reto de la nueva RTVE es cumplir un código deontológico que tenga en cuenta los valores de la democracia española a la vez que apuesta por la información y la objetividad, respetando el pluralismo. En el fondo- y es aquí donde esta el intríngulis de la cuestión- es una apuesta por la calidad en la programación: hacer de la televisión pública el escenario ideal para la calidad tanto en la información como de los programas de entretenimiento. Esperemos que tamaña hazaña pueda ser llevada a cabo, teniendo en cuenta que nunca en la historia de nuestra joven democracia se han dado mejores condiciones para ello. Porque el consenso alcanzado en RTVE es anecdótico en el actual panorama político y más, teniendo en cuenta, lo importante que es para el “poder” el control de los medios y de la información. La irrupción de las nuevas tecnologías- con internet al frente- tal vez pueda explicar mucho de lo ocurrido. Sea como fuese, Luis Fernández fue enfático en dos aspectos. El primero es que RTVE tiene como objetivo los “fines sociales” y no liderar la audiencia. Lo segundo, influir en la calidad y la independencia de todo lo que afecte a la RTVE.

Incrementar la calidad en las producciones propias -la mayor factoría de España-, un apoyo explícito al cine, renovar las audiencias incorporando a los inmigrantes y a los discapacitados (quienes próximamente tendrán su programa-concurso), el rechazo explícito a la violencia de género y respeto máximo a la intimidad, fueron las grandes líneas que Fernández expuso como articuladoras de la futura actividad de RTVE. También anunció la creación de una nueva dirección de Cibermedios.

Lo complicado de todas estas futuras actuaciones es su delicadeza presupuestaria. Porque uno de los compromisos del actual equipo de RTVE es la adecuación presupuestaria. Es decir, RTVE no puede perder dinero en su ejercicio económico. Y aquí es donde llamó mucho la atención la actitud del actual Presidente de RTVE. Porque la clave para no perder dinero es la gestión del apartado de gastos. Ni más, ni menos. Y poco explicativa a este respecto fue su intervención. La gestión del gasto –persiguiendo exclusivamente la calidad y no la audiencia- puede ser posible siempre y cuando las fuentes de financiación compartan la calidad como estrategia, algo que hoy por hoy, es más bien escaso en nuestro panorama social. En lo que si fue explicativo y rotundo fue en que si perdían dinero, el Consejo – incluido el mismo- sería despedido. Esperemos que la SEPI – titular de las acciones de RTVE- no tenga que acudir a acciones de desestructuración laboral para brindar nuevas oportunidades a una Televisión pública que, por primera vez, puede tener objetivos distintos a la mediocridad que rodea la mayoría de nuestra parrilla televisiva. Todo apunta a que Luis Fernández acumula por primera vez un muy interesante capital para hacer de la RTVE un ente singular, independiente y de calidad. Esperemos que su talón de Aquiles –la solvencia financiera- no sea la diana de algunas flechas que están siendo tensadas en el arco de una mal entendida competencia informativa

miércoles, marzo 07, 2007

Tommaso Padoa-Schioppa, Ministro de Economía y Finanzas de la República Italiana, fue el principal ponente en el almuerzo-conferencia que se celebró en Casino Gran Círculo de Madrid el 6 de marzo de 2007.

Haciendo hincapié en la tradicional vitalidad y creatividad de la economía italiana que, en sus palabras, tanto se parece a la española, el Ministro Padoa-Schioppa recalcó la importancia y la capacidad que tienen los mecanismos de comprensión lingüística que, como en el caso del español y del italiano, refuerzan los lazos entre los dos países. Más de uno de los presentes le dio un sentido “eléctrico” a estas palabras habida cuenta de la polémica compra de acciones que la italiana ENEL ha hecho en el mercado español con su toma de posición en ENDESA. Y este ambiente eléctrico no abandonó en ningún momento la conferencia ni, por supuesto, el turno de preguntas que generalmente se realizan a los postres. La frase recalcando que su visita no tenía nada que ver con la “estrategia empresarial” no logró convencer a la mayoría de los asistentes. Haciendo uso de los paralelismos históricos recreó como Italia había pasado por un proceso de pobreza después de la segunda guerra mundial – muy parecido al español- y como gracias a un ritmo superior de crecimiento Italia había alcanzado a los otros países europeos a finales de los años 80, incluyendo Alemania país donde habían emigrado millones de italianos. El motor económico que permitió a Italia salir de la pobreza fue consecuencia de un conjunto de medidas – devaluación, incremento de la deuda pública- que derivó en los años 70 en la búsqueda de estabilidad como objetivo prioritario.

Sin embargo, recientemente, la estabilidad de la economía italiana ha estado en peligro debido al incremento de la deuda pública y a una bajada – relativamente importante- del ritmo económico.

Las acciones que el gobierno italiano de Prodi puso en marcha tienen dos vertientes: recuperar la estabilidad de las finanzas públicas y los incentivos económicos. Las dos herramientas elegidas: el presupuesto y la armonización legal. Y todo ello bajo el lema que persigue la “lógica de la rentabilidad y no la lógica de la producción”.

No cabe duda que los objetivos implícitos en la actual planificación económica italiana son sanear las cuentas del Estado y entrar en los criterios que a tal efecto ha impuesto la Unión Europea. Parece, al menos en palabras del Ministro Padoa- Schioppa, que Italia ya ha superado la urgencia de las cuentas públicas saneadas, reorientando el gasto público a las inversiony logrando un crecimiento del 2% para el año 2006.

Lo paradójico es que este crecimiento es descrito, por las propias autoridades italianas, como “coyuntural” con el criterio de inestabilidad que ello tiene. Y, tal y como ha quedado demostrado, ello no significa un crecimiento fuerte, precisamente. Con ideas tales como perseguir/ estimular el área productiva (dándole el sentido de creación de cosas nuevas, de excelencia) la economía italiana tiene como desafío para este año 2007 pasar de esa situación coyuntural a un crecimiento estructural. Y todo ello motivado por el empuje de la reforma legal: nuevo federalismo fiscal (relación entre el Estado y las regiones), nuevo marco de negociación salarial y medidas de reactivación.

Al igual que en otros países del entorno europeo, las medidas económicas del Gobierno Prodi – que en esos momentos cumplía 10 meses en el poder y que ha dimitido recientemente en pleno- no han sido “suficientemente publicitadas” por la prensa especializada más preocupada por los ”bailes” de fusión – y el enorme poder de información que genera la creación de macro-organizaciones monopolizantes- que por las medidas que afectan a un gran número de actividades y la validez – o no- de las mismas.

Una vez más Italia ha ejercido su sutil diplomacia para mostrarse como el “más europeo de los países de la Unión” o, en su defecto, ser el “aliado del país más europeo” en palabras de Padoa- Schioppa. Pese a la cantidad de afinidades y fortaleza de las mismas entre Italia y España, el gobierno italiano no desveló su postura sobre el deseo reiterado de la economía española de ingresar en el G8 (donde precisamente desbancaría a la economía italiana, presumiblemente) ni mucho menos desveló cual es la postura estratégica de ENEL en el control sobre la española ENDESA.Y eso que reiteró su posición favorable a la legislación italiana que otorga una acción predominante - o preferente- a la compañía que realiza la OPA a aquella que, en teoría, la sufre. Favorece al agresor frente al control. A buen entendedor sobran palabras. Por otra parte, también quedó claro que Europa debe tener una estrategia energética que favorezca la estabilidad del proceso productivo y distributivo de la energía. Y en ese sentido, se hizó hincapié en la reforma de la Directiva Europea que no va hasta el fondo de la competencia, permitiendo así legislaciones diferentes y, en cierto sentido, una insatisfacción normativa constante. Una clara alusión al Tratado Constiticional que debería relanzarse e ir más allá de las fronteras nacionales para lograr su aprobación generalizada.

Por último, ante las reiteradas preguntas sobre el actual panorama político italiano, el Ministro Padoa- Schioppa comparó el Parlamento Italiano - de enorme diversidad ideológica- con la emulsión del vinagre y aceite bautizada por los franceses como "vinagreta" y que en Italia - país del que es originaria- jamás recibió nombre alguno. Cada uno de los componentes que forman el arco parlamentario italiano tiene necesidad de afirmar sus características y por ello se suele hacer hincapié en su diversidad cuando también prima la versión del conjunto y su capacidad de cooperación que es lo que da en realidad el gusto final. Algo que, en realidad, tiene que ver con la visión de una nación que, como la italiana, expresa una cultura en la que la diversidad y los cambios constantes no suelen ser vistos como un síntoma de crisis sino como un motor del cambio social necesario. Y algo que, esperamos todos, logre entroncar con la cultura de la estabilidad tan afecta a los grandes impulsores, en este momento, de la reagrupación constitucional de la Unión Europea y que también están presentes en la puja por Endesa: los alemanes.




sábado, marzo 03, 2007

Javier Elzo, catedrático de Sociología en la Universidad de Deusto, presentó el pasado día 28 de febrero una conferencia titulada “ Jóvenes en la sociedad del bienestar” en el marco de unas jornadas “Jóvenes, ética y compromiso ciudadano” que, organizadas por la Fundación Pablo Iglesias, se celebraron en el Círculo de Bellas Artes.

La conferencia de Elzo inauguró estas jornadas realizadas en homenaje a Carlos Martínez Cobo aportando una serie de datos obtenidos a través de un par de encuestas domiciliarias sobre una muestra de ámbito nacional compuesta por un grupo generacional (edad de 15 a 24 años) que es, al menos en teoría, el que mejor puede definirse como el más representativo de la juventud. Otro de los criterios escogidos para establecer las premisas interpretativas fue el asociado a los agentes de socialización. En términos de “contexto ampliado” Elzo describe a la sociedad española en proceso de un “profundo cambio” desde una sociedad del sufrimiento (en términos cristianos, según sus palabras) a una sociedad del “hedonismo”. Ello implica, en palabras del conferenciante, un declive de los proyectos políticos y un auge del individualismo de la razón que, paradójicamente, se circunscribe en la lógica del “quiero porque me apetece” con la consecuente carga moral que este tipo de actitud conlleva y que, me imagino, no es precisamente una interpretación de los datos aportados por este autor sino una reflexión que parte desde sus premisas personales.

Las encuestas realizadas describen a un grupo social en que se valoriza la salud – el culto al cuerpo y a su cambio: la estética- la familia, los amigos y el ganar dinero. Por este orden. Por otra parte, aumenta entre los jóvenes el nivel de intolerancia bajando el aprecio hacia los movimientos sociales y aumentando la aprobación hacia los movimientos de gay y lesbianas. Aunque Elzo matizó que los rasgos que caracterizan a los jóvenes son los de consumistas, rebeldes y que piensan solo en el presente, por otro lado, ellos ven menos problemas en prácticamente todo y, lo más sorprendente, es que sus deseos son los de tener/pertenecer a una familia exitosa no apreciándose la existencia de una fractura generacional.

Los datos de una segunda encuesta también fueron presentados. En este caso, los de una encuesta realizada para la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción y realizada sobre una descripción de la adhesión o valoración de una serie de iconos que justificaban la creación de tipologías y la relevancia de estos. A grosso modo y de acuerdo a una tipología construida para la ocasión, los jóvenes españolas están “integrados” (signifique esto lo que quiera significar en un 32% -el porcentaje mayoritario-, “retraídos” sería el segundo grupo en importancia, los “ventajistas o disfrutadotes” serían el tercer grupo (20%) y los “incívicos” serán el último grupo con el 11%.

A falta de conocer con mayor exactitud algunos de los datos expuestos no cabe la menor duda que algunas de las afirmaciones sean sorprendentes. Algo, por otra parte, que no es extraño en los estudios sociológicos. Baste pensar que la idea de modernidad que con tanto ahínco se potencia entre nuestros jóvenes más de una vez se ha diluido en aras de un anuncio publicitario o de una aproximación muy sesgada de los valores formalmente atribuidos a sociedades complejas en transformación. Aún así, llama la atención la escasa presencia de variables tan conocidas y utilizadas en el pasado – clase social, contexto urbano o rural, y tan queridas en el presente- género, inmigración, adaptación cultural selectiva- y de obligada referencia al futuro inmediato: relaciones tecnológicas, manejos de redes sociales. Es decir si son “nativos digitales” o nativos analógicos”. La presencia de internet como agente socializador ha quedado fuera de los datos de esta encuesta - en principio- dificultando el verdadero alcance de la sociabilidad tecnológica tiene como factor de socialización. Y no me refiero a aquellos que utilizan el Chat o Messenger como forma normal de comunicación sino la de aquellos que utilizan su conocimiento de estas nuevas tecnologías para enseñar a sus padres y a sus abuelos. Algo que, como es sabido, es muy frecuente en las actuales relaciones de padres/hijos y que no ha pasado desapercibido ni para los medios de comunicación y sus agencias de publicidad ni para el Ministerio de Industria que con el Plan Avanza (1500 millones de Euros) motiva la implementación de nuevas tecnologías- adquisición de ordenadores y adsl- precisamente -y entre otros- en los jóvenes menores de 25 años. Tal vez los datos finales nos puedan mostrar con una mayor claridad la relevancia – o no- de establecer “tipos ideales” casi weberianos teniendo en cuenta los factores de la nueva sociedad en la que crecen nuestros jóvenes