lunes, mayo 28, 2007


El pasado 16 de Mayo, Jordi Sevilla, Ministro de Administraciones Públicas el Gobierno Zapatero, describió e ilustró algunos de los puntos considerados más relevantes de su etapa de gobierno en el marco del Foro de la Nueva Economía.

Presentado como uno de los ministros que más ha incidido en la modernización de la Administración Pública – entendida esta en el sentido de una ley que facilite el acceso a los ciudadanos a la misma- Jordi Sevilla es conocido por ser el único Ministro del Gobierno socialista que mantiene un blog actualizado http://blog.jordisevilla.org/category/general y de ágil lectura y, por increíble que parezca, de fácil interrelación. En este blog se demuestra -hasta cierto punto- las especial personalidad de este ministro y su “debilidad” por el uso de las tecnologías de información algo que, todo hay que decirlo, ha sido utilizado en su contra por sus detractores y que, sin embargo, es esgrimida como la principal causa del enorme esfuerzo tecnológico que se está realizando para implementar la digitalización – con todos sus efectos- en nuestras ciudadanas vidas.

Jordi Sevilla inició su conferencia partiendo de dos premisas. En primer lugar, Madrid es confundida con España lo que lleva de forma implícita a la segunda: es necesario organizar la pluralidad. Esta acepción, muy parecida a la definición de cultura proporcionada por el fallecido Clifford Geertz “como “organización de la diversidad”, señala como lo necesario para evitar el conflicto es necesario “aprehender” la diversidad y con ella organizarla, tal y como en palabras de Sevilla establece nuestra Constitución. España va mejor hoy “que cuando iba bien” en una clara alusión a las palabras que fueron el lema por antonomasia de la era Aznar. Se han construido un mayor número de infraestructuras, se ha avanzado en el proceso autonómico y “España no se ha roto” como auguraban los visionarios del Partido Popular. Además, todas las reformas estatutarias se han realizado sin modificar la Constitución y reforzando el papel de la soberanía y del Congreso que es el que ha fijado los textos. Tal vez, como sugiere Sevilla, el problema sea para algunos partidos políticos lo que quieren los españoles: un estado autonómico, local y central. No importan la velocidad y como se fueron creando las Comunidades Autónomas, lo que parece claro es que al final todas gozaran de los mismos techos competenciales. Y, por lo tanto, más temprano que tarde estarán todas al mismo nivel. Este consenso se desarrolló con todos los partidos y de igual manera afectó, en su momento de manera desigual, al modelo territorial. Y no se notó. En esto, Sevilla ha sido claro al recordar como en los 5 cambios de modelo de financiación realizados hasta el momento y las 30 reformas estatutarias, fue significativo como los populares – utilizando una doble vara de medir- se opusieron al 15% de la cesión del IRPF del Gobierno González para en 1996 ceder el 30% a las comunidades autónomas en el Gobierno Aznar.
Sevilla recordó como era un tópico entender las relaciones de gobernabilidad como un sistema de suma cero- donde unos ganan a costa de otros- porque recordó, las transferencias no vacían de contenido a la administración central. Y además, el contexto institucional es el camino por donde se transita con nuevas dinámicas que, como la inmigración, exigen un tratamiento global.
A grandes rasgos, Sevilla describió como en Abril de 2004 se afrontó el Plan Ibarretxe en vez de ocultarlo – con el resultado por todos conocido- y como se aprobaron los estatutos de Cataluña, Andalucía, Aragón y Baleares. De igual manera se están desarrollando las propuestas de Castilla y León y Canarias desde el respeto institucional. La lógica de todos los estatutos de autonomía sigue la norma básica de cada una de las autonomías en donde se desarrollan y siguiendo un marco constitucional en donde se entremezclan las relaciones estatales, locales y europeas; además de las propias relacionadas con las de la autonomía. Con ello se pretende junto a la reafirmación identitaria un aumento de la colaboración y de las competencias así como la clarificación de las mismas con artículos específicos. La idea es que haya elementos vertebradores basados en la cooperación. Resaltó Sevilla como el Partido Popular ha apoyado todos los Estatutos a excepción del de Cataluña que, en principio, no es demasiado diferente del estatuto del País Valenciano. Algo que el Partido Popular no ha explicado de manera fehaciente.
Objetivos que Sevilla propone: Clarificación de las distintas competencias en el desarrollo de los Estatutos con artículos especificos, un nuevo sistema de financiación y consolidar la Conferencia de Presidentes. En la próxima legislatura está prevista la ansiada reforma del senado para que se convierta en la cámara de las autonomías. De esta manera, se espera que los nuevos nacionalismos se incorporen al proyecto de gobierno. Sevilla está convencido que la Administración puede y debe realizarse en base al desarrollo tecnológico y la implementación de la misma. En el tema de las relaciones entre administraciones considera que no deben existir relaciones fijas y que estas deben modificarse con elementos de cooperación – que viene de los años 80- y que deben ser repensadas en la próxima reforma del Senado. En cuanto al techo competencial desigual que tienen los estatutos entre sí, Sevilla habló de la conocida – y aplicada cláusula “Camps” según la cual el quiere “todo lo que consiga el otro, también”. Por último Sevilla recalcó que bajo su Ministerio se han aprobado un total de 7 leyes que equivalen casi a todas las que han aprobado sus antecesores juntos.
La conferencia e Sevilla mostró algunos de los más aspectos que siendo más cruciales de la actual vida política española pasan demasiado desapercibidos. El impulso dado a nuestro estado autonómico indica que, tácitamente, todas las fuerzas políticas se muestran partidarias del mismo a pesar de la utilización instrumental de fuerzas centrípetas como desestabilizadoras del mismo. Algo que como se puede comprobar, corresponde a un doble lenguaje que, afortunadamente, se aleja cada vez más del ámbito ciudadano. Pero no de algunos ámbitos políticos más empeñados en mostrar las contradicciones – que siempre existen dadas las condiciones sociales en las que vivimos- que las realidades en torno a las cuales se debe estructurar la diversidad y, con ello, ordenarla para la convivencia.

miércoles, mayo 23, 2007

El 8 de mayo, Patxi López, secretario general de los socialistas vascos, presentó en el marco del Foro de la Nueva Economía a Miquel Buen, Txarli Prieto y José Antonio Pastor, candidatos del Partido Socialista de Euskadi a las Diputaciones Forales de Guipúzcoa, Álava y Vizcaya, respectivamente.

Patxi López insistió en lo que podría ser interpretado como una posición “centrista” del Partido Socialista al recalcar de manera reiterada que los socialistas vascos están por las demandas sociales y no por las veleidades que implican las “ensoñaciones” nacionalistas. La campaña electoral, en el País Vasco, permanece incrustada en torno a temas etnicistas que manejan los Partidos, independiente de su espectro y color político. Y, diríamos, desafortunadamente, tanto para el conjunto de electores en Euskadi como en el resto el Estado que asisten cansinos a discursos más propios de centurias pasadas que del desconcertante siglo XXI. Por eso no es extraño que el histórico Partido Socialista de Euskadi haya tenido que hacer un giro político a su discurso social situándose en el centro “no nacionalista” del mapa político de Euskadi. Desconcertante es, como puede imaginarse, que el discurso nacionalista haya logrado empañar las contradicciones sociales y de riqueza tan evidentes en Euskadi haciendo “creer” de manera ideológica, por supuesto, que el crecimiento está asociado a las veleidades nacionalistas mientras que los fracasos políticos están intrínsecamente unidos a la acción estatal. Recuperar la iniciativa política es, en este contexto, una tarea especialmente ardua. Y más, si se tiene en cuenta que los objetivos políticos pasan por la igualdad y la cohesión social en base a la igualdad de oportunidades y a la búsqueda equitativa en la redistribución de las políticas sociales y no en la promoción de los aspectos identitarios que han permitido, bajo la actual gestión del PNV, la creación de grandes bolsas de población caracterizadas por la exclusión social, desigualdad, pobreza y que, para colmo, el acceso a las políticas sociales de protección van en función del lugar de residencia y no de la situación personal. Y como todos sabemos, dada la escasa extensión territorial de Euskadi, esta afrenta comparativa adquiere mayores connotaciones si ello es posible.

Txarli Prieto recalcó en sus propuestas que partía de un territorio, Álava, mal gobernado y que adolece tanto de falta de liderazgo como de muy escasa transparencia; lo que se traduce en una pérdida de potencia y sinergias en una Diputación que tiene un presupuesto que supera a alguna de las Comunidades Autónomas del Estado Español. Y este es, en el fondo, el quid de la cuestión. Dado el especial entramado que caracteriza a nuestras administraciones públicas, Euskadi tiene una Hacienda Foral con una gran capacidad de recaudación y con, por ahora, una peculiar politica de redistribución que, aunque ha mantenido el crecimiento económico, no ha permitido que todos los sectores de la sociedad se beneficien por igual e incluso que participen en él. La inseguridad jurídica que genera el último impuesto de sociedades es una buena muestra de ello. Prieto manifestó su intención de dotar con un 1% la ayuda de cooperación al desarrollo y crecer, al mismo tiempo, en el espacio europeo teniendo como lema la “eficacia, iniciativa y liderazgo” para gobernar compartiendo y colaborando con el gobierno en temas tales como la lucha contra ETA y no permitiendo los actuales experimentos del PNV. Por último, Prieto recalcó que en el actual territorio de Euskadi conviven cerca de 130 nacionalidades distintas y que, a pesar de ello, es importante crecer en los que podríamos llamar el “peso demográfico del país vasco” iniciando una etapa de información – que no de propaganda como sucede ahora- y una importante diversificación en la construcción de infraestructuras por un importe de 1500 millones de euros.

Buen, por su parte, recalcó como la Institución foral y su concierto económico son, en realidad, el fruto de una tradición según la cual, las Instituciones recaudan para las demás manteniendo en esencia el Pacto, que es su característica más importante. Con una recaudación cercana a 3876 millones de euros y un presupuesto de 830 millones, la construcción de la “Y griega” permitirá importantes ingresos en la recaudación del IVA que se genera en el tramo en el que la Hacienda Foral gestiona. Y valga este ejemplo para ilustrar la peculiaridad del entramado que afecta a la territorialidad en la gestión. Buen propone una Institución más solidaria que complemente, por ejemplo, las pensiones de viudedad que con una cuantía de 500 € no tienen igual capacidad adquisitiva en San Sebastián que en un pueblecito de Castilla – La Mancha, en palabras del conferenciante o de la misma Euskadi como insinúo alguno de los presentes. Quedó patente, en el ámbito de su discurso, la necesaria actuación sobre los intereses de los ciudadanos en su función de trabajadores que de “vascos” y con ello intentar cerrar las brechas que permiten la existencia de ciudadanos que reciben hasta un 250 % de ayudas menos, según el lugar donde residan en el País Vasco. Desigualdades que fueron uno de los ejes centrales de los discursos de los tres candidatos. Y, para Buen, es en Vizcaya donde se acumulan estas desigualdades. Para repartir los recursos de acuerdo a estas “realidades” es por lo que los socialistas se postulan como una alternativa al nacionalismo. Y a diferencia de estos, implicar en la gestión de los recursos la transparencia para evitar casos como el recientemente protagonizado por Jon Jáuregui, ex candidato del PNV. Las principales infraestructuras del programa de Buen son el puerto exterior de Pasajes y la continuación de la “Y griega” vasca.

Por su parte, Pastor, confirmó como los hechos han demostrado – en referencia al atentado de Barajas perpetrado por ETA en Barajas- la fragilidad de la tregua y la necesidad de dar un enfoque distinto en el escenario político. Enfoque en el que la violencia o “resolver el conflicto vasco” no actúe como un elemento previo de los nacionalistas. Y, al parecer, como un elemento estratégico de primer orden. Para Pastor lo que realmente importa a los ciudadanos – vascos o no- son temas como, por ejemplo, la vivienda, el trabajo, los accesos a servicios sociales y públicos de calidad. Para Pastor, asuntos como los que proclaman los nacionalistas vascos ya han tenido su “tiempo histórico” y han evidenciado su fracaso –como demostró en su momento la puesta en marcha del Plan Ibarretxe -. En un contexto marcado por un Partido Popular desperdigado y un PNV viviendo momentos históricos que no acompañan a los tiempos, a Euskadi le va bien sólo cuando el PSOE está cerca, en términos de poder político- bien sea en las instituciones estatales o del país vasco. Como sus predecesores, Pastor, apostó por el entendimiento, la cooperación y la puesta en marcha de las leyes estatales como la de la Dependencia. El objetivo último es, como no podía ser menos, eliminar las barreras de la desigualdad – quién lo diría- presentes la comunidad vasca y mediante el desarrollo económico construir una alternativa social al proceso nacionalista. En realidad, una estrategia de dificil alcance, habida cuenta de la extraña situación del País Vasco.

La política de consenso, cooperación y de solidaridad entre instituciones estuvo presente en los discursos de los tres candidatos lo que permitió comprender con mayor nitidez las propuestas en su conjunto y la matización de cada uno de los territorios. En contexto, el proceso político es visto como una voluntad transformadora- algo más que necesario, después de años de consignas repetidas en torno al proceso identitario de los vascos y las vascas- y, sobre todo, como una oportunidad de establecer redes sociales de servicios públicos que eleven el nivel de vida de aquellos ciudadanos que han sido oscurecidos en el cuadro pintado por los actuales gestores de la “vida pública”.

Las expectativas generadas por la presentación de los candidatos socialistas a las Diputaciones Generales de Euskadi fueron, tal vez, algo menos de lo esperado dadas las enormes sensibilidades que un acto de esta magnitud genera. Hubiera sido deseable y, desde luego, una muestra de apoyo y solidaridad dada la especial situación que están viviendo estos candidatos en el país vasco, la presencia masiva de cargos institucionales, ministros incluidos, como viene siendo habitual en esta campaña política. Y además, hubieran conocido de primera mano un discurso coherente, con contexto de futuro por parte de sus compañeros socialistas de Euskadi.

lunes, abril 02, 2007

La Vicepresidenta del gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, hizo la presentación de Rafael Simancas, candidato del PSOE a la Presidencia de la Comunidad de Madrid, en el marco del Foro de Europa el pasado día 19 de Marzo de 2007.

Fernández de la Vega destacó en la personalidad de Rafael Simancas los gestos que lo han llevado a ser conocido como el secretario del Partido Socialista de Madrid (PSM) que más sensibilidades ha logrado aunar en su entorno. Y eso en una época especialmente difícil si tenemos en cuenta el “bochornoso” espectáculo que provocó el conocido “Tamayazo” con sus idas y venidas de maletas / escondites y que al final representó la pérdida de dos escaños que permitió al Partido Popular mantener el poder en la Comunidad de Madrid. Los “misterios” de semejante secuestro siguen siendo hoy una asignatura pendiente de los “aguerridos” periodistas de investigación y no digamos ya de las instituciones encargadas de velar por la salud de nuestro sistema democrático.

Rafael Simancas tuvo que luchar contra las sensibilidades internas –demolidas por la fuga de estos dos extraños personajes- y las externas –envalontanadas tras la impunidad y, en honor a la verdad, ha logrado mantener unidas a las primeras y en su lugar a las segundas. Tal como resaltó la Vicepresidenta, Rafael Simancas ha logrado que la democracia sea una herramienta para que los elegidos sean útiles en aquel lugar del espectro político que esta les ha situado, bien sea gobierno, bien sea oposición. Por otro lado, Rafael Simancas pertenece a los pocos políticos hechos a sí mismos que escapa al perfil de familia / clan que tanto abunda en nuestro escenario nacional.

Rafael Simancas expuso los principales puntos de su programa de gobierno. En primer lugar, hizo hincapié en la necesidad que tiene la “Comunidad de Madrid” de formar parte de un “ciclo electoral” completo. Un ciclo que vaya desde le ámbito local al ámbito europeo. Un ciclo que acompañe a la lógica del proceso. Porque este es uno de los principales problemas que tiene hoy la Comunidad de Madrid. Como todos sabemos, la Comunidad de Madrid se ha convertido en una especie de “representantes” del antiguo gobierno del Partido Popular, un refugio después de la pérdida de las últimas elecciones generales. Y se han dedicado- en lo que a impacto mediático se refiere, por lo menos,- a realizar “oposición al gobierno de la Nación” más que al “gobierno de la Comunidad”. Y esta política de “crear problemas” y generar crispación es precisamente todo lo contrario que necesita una comunidad como la de Madrid caracterizada por su política de puertas abiertas y cosmopolita hasta hace muy poco. Pero, dado el peso especifico que tiene la Comunidad de Madrid en el conjunto de la Nación, la estrategia política de oposición /crispación impide contar con el “cemento” necesario para cimentar su desarrollo aprovechando las sinergias generadas en el desarrollo del conjunto nacional. Y es que, en este sentido, la Comunidad de Madrid parece haber confundido sus intereses partidarios con la administración del Estado y de la Comunidad. Las antiguas y obsoletas doctrinas neo-conservadoras siguen teniendo su nicho ideológico en la Comunidad de Madrid y se siguen aplicando a pesar de su retirada en países como Gran Bretaña y Estados Unidos – por lo menos en lo que respecta a la gestión de lo publico en los servicios considerados igualitarios: educación, vivienda y salud, fundamentalmente. Y esto ha entrado en colisión con las leyes del Gobierno Zapatero que, precisamente al reforzar estas políticas, buscan todo lo contrario de los indefinidos objetivos de la administración de la Comunidad. Baste recordar que los servicios públicos relacionados con la educación, sanidad y vivienda son considerados estratégicos tal y como reconoce nuestra constitución. Pero, 30 años después, en la Comunidad de Madrid se ha hecho necesario volver a defenderlos porque se encuentran en peligro, según ha descrito Simancas. El gobierno de Aguirre es de “mínimos” y el resto de servicios se tiene que pagar bien como usuario o como cliente. La Comunidad de Madrid ocupa el puesto 16 en gasto sanitario (en el conjunto del Estado). La Educación ocupa, a su vez, el último puesto. Y eso es un agravio comparativo si tenemos en cuenta el potencial igualitario que ello conlleva y la tensión que genera el destinar lo mejor de los recursos a las zonas más privilegiados del entramado social.

Frente al actual clima de confrontación que ha borrado de un plumazo la mítica imagen de Madrid como ciudad de acogida y “asilo”, Simancas propone actuar de una manera totalmente diferente. Establecer, primero, una lógica institucional en el plano político que permita la colaboración entre los distintos gobiernos fomentando la colaboración administrativa, independiente de los colores políticos. Hacer, en segundo lugar, una defensa a ultranza de los derechos ciudadanos basándose en la equidad y la prestación de los servicios de calidad así como la realización de acuerdos de innovación y calidad en áreas estratégicas sociales. También consideró Simancas importante ampliar la red de metro e infraestructuras en 10 líneas y 7 ampliaciones con una ley de cerca de 2000 millones en inversión. El cuerpo de leyes propuesto tiene, entre otros, los siguientes ejes: Ley de calidad y equidad en la educación; Ley contra la especulación y el acceso a la vivienda; Ley de tiempos máximos en la sanidad pública (24 horas para pruebas diagnósticas al igual que otros países de nuestro entorno) ; Ley de dependencia; Ley de conciliación de la vida laboral y familiar; Ley del medio-ambiente. El objetivo de este grupo de medidas es recuperar el Madrid de la convivencia y tolerante de hace un par de años y evitar con ello la fractura social y política que hoy se percibe por doquier. Arrinconar al Madrid que es hoy un semillero de extremismos y desterrar el sectarismo. Para ello Simancas se comprometió, entre otras cosas, a no asistir a ninguna manifestación – como Presidente de la Comunidad-. Frente al incomodo mundo de los tributos, Simancas propuso una política de suficiencia remodelando y bajando algunos impuestos aunque no serán como en el pasado (sólo bajaron los de transmisión patrimonial y los del juego favoreciendo las rentas más ricas en transmisión y a las perseguidoras del “billete premiado”).En cuanto al Estatuto de Autonomía madrileño, Simancas es partidario de los cambios pero no los considera prioritarios. Es decir, no está en la agenda política de su programa electoral. La situación de Telemadrid (controvertido y polémico medio donde los haya) se debe mejorar nombrando un Director consensuado entre los representantes de la mayoría en el Parlamento y al igual que el Presidente de Cajamadrid, una designación propia de un sistema democrático – en este caso, una decisión de la Asamblea.

Tal como Simancas describe, lo más claro de toda esta situación electoral es que el enfrentamiento entre Gallardón y Aguirre permite percibir un “pulso por el cambio” tanto en el Ayuntamiento como en la Comunidad de Madrid.

sábado, marzo 17, 2007

Miguel Sebastián, candidato socialista a la alcaldía de Madrid, hizó la presentación de las principales líneas de su programa electoral en el marco de la sala de columnas del Circulo de Bellas Artes - bajo el auspicio de la Fundación Pablo Iglesias, el pasado día 12 de Marzo.

Miguel Sebastián estuvo precedido en sus análisis por Alvaro Cuesta, Paz Fernández Felgueroso (Alcaldesa de Gijón) y Carmen Alborch (Candidata a la alcaldía de Valencia). Todos ellos arropados por Salvador Clotas, director de la Fundación Pablo Iglesias. Interesantes fueron los planteamientos desarrollados por estos “teloneros” de lujo. Alvaro Cuesta, como responsable de políticas locales, destacó la creciente importancia estratégica que tienen las ciudades en el proceso social. El futuro, cualquiera que este sea, se realizará o, mejor dicho, se jugará en las grandes ciudades. El crecimiento urbano ha hacho que, ahora en el 2007, la mayoría de la población esté agrupada en torno a las grandes ciudades y, tristemente, ello no ha impedido que la brecha de desigualdad siga creciendo. El chabolismo ha llegado a tal punto que hoy 1 de cada tres viviendas es, en realidad, una infravivivenda. Cualquier tipo de acción energética o medioambiental pasa por su aplicación efectiva en los escenarios urbanos. Y sino, el fracaso está asegurado. No sólo se deben preservar los “espacios naturales” sino que también deben “reestructurarse” los urbanos habida cuenta de que su impacto crece exponencialmente. Una de las líneas expuestas apuesta por crear una asociación entre el crecimiento urbano y la calidad. Para ello es necesario articular el proceso político democrático con la gestión de la complejidad, germen por definición de lo urbano. Desarrollar políticas sostenibles que fomenten la convivencia parece una ardua tarea paree una ardua tarea, tal y como están las cosas. A grandes rasgos, para favorecer la integración se ha aprobado un plan de acción social que durante el 2005 al 2007 y con un presupuesto de 2000 millones de euros da un respiro a las siempre ahogadas finanzas locales. Las políticas de integración deberían ser reforzadas con el establecimiento de una carta de derechos a nivel local, un acuerdo sobre seguridad local y vial sí como la propuesta así como la puesta en marcha de un modelo de crecimiento urbano que sea distinto al especulativo y que, por lo tanto, fomente la convivencia y la cohesión social. Ejemplo de ello parecen ser la Carta Municipal de Barcelona y la ley de capitalidad de Madrid. No estaría de más, como ya se hizo en distintos foros, que se asuman nuevas competencias estatales en cuanto a la ley del suelo y con ello intentar frenar la ola de corrupción urbanística que nos invade.

Carmen Alborch fue, por su parte, muy directa en su análisis de la situación actual de Valencia. El crecimiento de Valencia es, a todas luces, insostenible. Con un desarrollo urbanístico sin precedentes y basado en la especulación más feroz. El tirón económico de Valencia son los ladrillos y el turismo y ha hecho la ciudad un tanto extraña: se han construido desde el último plan de ordenación urbana de 1989( que no se aplica) 60000 viviendas y, por otro lado, cerca de 65000 permanecen vacias. 30000 personas, por otra parte, han sido expulsadas a la periferia cercana. A pesar de las grandes obras proyectadas – la Ciudad de las Artes, el Palacio de la Música- no existe una política turística bien pensada para la ciudad. Se están imponiendo los operadores que, en el mercado turistico, utilizan como atractivo el “bajo coste” y que están ligados al “turista golondrina” que poco puede apreciar, conocer y ensoñerear la ciudad. Tanta obra, por otra parte, ha reducido los espacios verdes de la ciudad a la mitad y eso que ha sido rescatado el lecho del río Turia. Por eso Carmen Alborch propone recuperar espacios como la “huerta” dándoles vida y no aislándolos en un marco que, en el mejor de los casos, solo sirvan de contemplación. La misma contemplación que genera impotencia y cierta tensión social entre la gente que ha sido desplazada ante la construcción – un tanto faraónica- de determinadas infraestructuras.

Las operaciones urbanísticas generan un profundo cambio en la ciudad. La copa América, el proyecto del Litoral, el parque Central y la estación del AVE, la ampliación del puerto, la adecuación de la huerta, de la playa del Saler y la Albufera no deberían ser obstáculos para elevar el nivel de calidad urbano una vez que se hayan realizado y con ello no repetir lo que ha sucedido en al reciente historia de la transformación valenciana, Se ha perdido – puede que no del todo- una magnífica oportunidad de diseñar la ciudad con criterios de talento, transferencia y uso de la tecnología.

Paz Fernández Felgueroso, actual alcaldesa de Gijón- hizo hincapié en la necesidad de actuar desde el poder hacia los intereses de los ciudadanos considerados “más íntimos”. Estas tareas forman parte de un contexto que se ha denominando “socialismo de lo pequeño” en alusión al libro de Txiki Benegas que también ha sido utilizado como referencia – públicamente- por Hugo Chaves en Venezuela. La alcaldesa de Gijón también enfatizó la otra “pata” de la política municipal: la macropolitica. En este caso, unida a los “proyectos estrellas” como la ampliación del puerto o la instalación de complejos polideportivos. Destacó como el movimiento asociativo de Gijón (1400 asociaciones cívicas inscritas “vivas”) participó en la elaboración del Plan estratégico de la ciudad al igual que 6000 personas (4000 físicamente y 2000 con la utilización de nuevas tecnologías). Lo importante para los ciudadanos de Gijón: la actividad económica, el empleo y la vivienda. Otro aspecto del Plan mostraba como los ciudadanos deseaban una seguridad ciudadana ligada a la “ilusión” que al desarrollo de políticas policiales. Por otra parte, cabe recordar que el crecimiento de Gijón estuvo muy ligado a las zonas rurales que crecieron a su manera y de una forma caótica. Poner cierta mesura a ello fue una prioridad al igual que, curiosamente, la implementación tecnológica de los servicios ciudadanos. Con ello se logró una cierta transparencia y descentralización de la gestión y la incentivación de la participación ciudadana. La tarjeta ciudadana electrónica posibilita la gestión de multas, impuestos, atención sanitaria e información de asuntos municipales. Y la gran sorpresa: los plenos municipales que son retransmitidos en directo alcanzan cotas audiencia en torno a los 50000 televidentes. Uno de los logros más relevantes de Paz Fernández Felgueroso ha sido atraer/acercar a los ciudadanos e Gijón a los ámbitos de decisión política y a las decisiones que allí se toman.

Miguel Sebastián trazó unas líneas generales de su próxima campaña a la alcaldía de Madrid. Manifestó su deseo de establecer nexos con otras ciudades y desarrollar un marco de cooperación en el que predominen las sinergias que hoy escasean habida cuenta de le feroz competencia desatada entre ciudades por su capital humano y económico. Madrid es el ejemplo –para Sebastián- de ciudad con muy mala gestión de toda clase de recursos. Siendo la ciudad 4ª o 5ª en el contexto europeo – en orden de importancia- nunca habían sido invitados los alcaldes de Londres o Berlín; evidenciando con ello las nulas relaciones existentes con ciudades homologables. Por otro lado, cabe recordar que Madrid tiene una renta que es un 30% superior a la de Berlín y que está a años luz en cuanto a infraestructuras, dotación de servicios públicos, ordenación urbana – por no mencionar la vida “cultural”. En el contexto europeo sólo existen dos ciudades que tengan una renta superior a la de Madrid: Londres y París. Pero una renta elevada no implica que Madrid ocupe un lugar preeminente en el ranking de ciudades con mejor calidad de vida. Todo lo contrario. Madrid está en el puesto 23. Barcelona, con una renta muy inferior, ocupa una posición mucho más elevada. También es cierto que en Madrid existen zonas muy disímiles lo que dificulta la ordenación territorial. El distrito de Chamartín con 54.000€ de renta dobla al de Vallecas con 22000€. Una visión global de Madrid muestra una almendra que alberga el 80% de la actividad y una periferia desintegrada y desarticulada.
La política de vivienda propuesta por Sebastián enfatiza los alquileres de espacios públicos para jóvenes a precios reducidos a la vez que fomenta la cooperación con los municipios vecinos a Madrid que son los que realmente poseen el suelo edificable. Una contraprestación que facilita infraestructuras y equipamientos a cambio de permitir mayores alturas.
El tráfico es, sin duda alguna, uno de los mayores problemas de Madrid. La 2ª ciudad del mundo en inversión para infraestructuras de transporte privado tiene una velocidad media de 10 Km/h y la velocidad del autobús en la superficie no supera los 6 Km/h. De ahí que se quiera motivar el uso del transporte público abaratándolo. Sebastián propone que sea gratuito hasta los 21 años, barato hasta los 26 y gratuito, otra vez, a partir de los 65 años.Se ha calculado que el transporte gratuito tendría un costo de 47 millones de euros, cifra que ha pagado el actual Ayuntamiento por una controvertida campaña publicitaria que ha sido “adjudicada” de manera, al parecer, un tanto singular. Y coste muy escaso parece si lo comparamos con los 3.000 millones de euros en que se han valorado los atascos de Madrid. Una propuesta original de Sebastián es la creación de un tranvía eléctrico a lo largo del eje de Castellana que sea – al igual que el de la Diagonal de Barcelona- limpio, barato, agradable y silencioso.
Madrid también tiene en su haber la tristemente merecida fama de ser una de las ciudades más ruidosas del mundo. De Europa, desde luego. Y de las más agresivas en relaciones medioambientales. Alberto Ruiz Gallardón ha sido el primer alcalde que ha reducido las zonas verdes de Madrid. Se calcula que se han talado 5 árboles/horas durante su mandato y que el millón de árboles que se plantarán no alcanzaran el ratio deseado de un árbol por habitante.
Para finalizar, Sebastián dio algunas cifras. Frente a la contumaz subida de impuestos( IBI, por ejemplo) destacó como el presupuesto para juventud – 7 millones de euros- es igual al alquiler que paga la Consejería de Asuntos Sociales de Ana Botella. La política de turismo ha logrado que IFEMA sea el sitio más visitado de Madrid. De hecho, los estudiantes extranjeros que desean aprender Castellano acuden a Barcelona antes que a Madrid debido a la falta de coordinación entre la Comunidad (Esperanza Aguirre) y el alcalde Ruiz Gallardon en sus políticas turísticas y culturales. Coherencia en el largo plazo es algo que, esperemos, traigan los nuevos planteamientos de Miguel Sebastián al igual que su decidida apuesta por revitalizar espacios de desarrollo público tanto en el transporte como en vivienda o en los necesitados servicios de atención ciudadano que tanto agotan a los ciudadanos.

domingo, marzo 11, 2007

Luis Fernández, Presidente de la Corporación de Radio Televisión Española (RTVE), hizo una presentación de su estrategia corporativa el pasado día 9 de marzo en el desayuno-conferencia que a tales efectos se realizó en el Hotel Ritz organizado por el foro de la Nueva Economía.

Con una amplía trayectoria profesional- trabajó en la COPE, PRISA, TeleCinco- afincado en Miami y dedicado hasta hace un par de meses a la producción cinematográfica, fue presentado por Paolo Vasile como el ideal para este cargo pues “se ha elegido a un valiente y no a un obediente”; en sus propias palabras.

Es evidente que la elección del nuevo director de RTVE fue fruto de un consenso que, al parecer, no fue solo político. A tenor de los hechos, el gobierno Zapatero permitió sentar las bases para consensuar el nombramiento de un “independiente” y hacerle entrega, al mismo tiempo, de un ente público financieramente muy saneado debido a la gestión, no siempre reconocida, de su antecesora: Carmen Caffarel.

Luis Fernández describió la forma en que se enteró de su nombramiento cuando estaba en Miami. Primero, recibió una llamada telefónica de Diego López Garrido para proponérselo; acto seguido la de Eduardo Zaplana para confirmárselo. Pero lo más sorprendente sucedió a las dos horas cuando recibió un sms firmado por José Luis Rodríguez solicitándole que lo llamara cuanto antes. Mal empezamos, cuenta Luis Fernández que pensó. Su sorpresa fue mayúscula cuando, devolviendo la llamada, comprobó que su interlocutor era José Luis Rodríguez, el Presidente del Forum de la Nueva Economía; que lo invitaba a participar en la conferencia que hoy estaba dando y no el homónimo Presidente del Gobierno. Baste decir que José Luis Rodríguez ha prometido firmar sus sms con su segundo apellido en el futuro.

Parece que muchas cosas han cambiado en RTVE. En primer lugar, el nombramiento del Consejo se hizo por consenso (quien lo iba a pensar con lo que está cayendo) y, además, se están tomando todas las decisiones empresariales por unanimidad. Luis Fernández achaca está situación a un cúmulo de factores que van desde la autoridad del Presidente Zapatero, pasando por la solvencia financiera aportada por la SEPI, la reestructuración del equipo Caffarel y la colaboración de los trabajadores y los sindicatos en el conocido – y suculento- plan de prejubilaciones y de incentivos para sanear las cuentas y la plantilla del Ente así como el consenso parlamentario y la actitud positiva de los partidos políticos.

Partiendo de esta situación saneada, el principal reto de la nueva RTVE es cumplir un código deontológico que tenga en cuenta los valores de la democracia española a la vez que apuesta por la información y la objetividad, respetando el pluralismo. En el fondo- y es aquí donde esta el intríngulis de la cuestión- es una apuesta por la calidad en la programación: hacer de la televisión pública el escenario ideal para la calidad tanto en la información como de los programas de entretenimiento. Esperemos que tamaña hazaña pueda ser llevada a cabo, teniendo en cuenta que nunca en la historia de nuestra joven democracia se han dado mejores condiciones para ello. Porque el consenso alcanzado en RTVE es anecdótico en el actual panorama político y más, teniendo en cuenta, lo importante que es para el “poder” el control de los medios y de la información. La irrupción de las nuevas tecnologías- con internet al frente- tal vez pueda explicar mucho de lo ocurrido. Sea como fuese, Luis Fernández fue enfático en dos aspectos. El primero es que RTVE tiene como objetivo los “fines sociales” y no liderar la audiencia. Lo segundo, influir en la calidad y la independencia de todo lo que afecte a la RTVE.

Incrementar la calidad en las producciones propias -la mayor factoría de España-, un apoyo explícito al cine, renovar las audiencias incorporando a los inmigrantes y a los discapacitados (quienes próximamente tendrán su programa-concurso), el rechazo explícito a la violencia de género y respeto máximo a la intimidad, fueron las grandes líneas que Fernández expuso como articuladoras de la futura actividad de RTVE. También anunció la creación de una nueva dirección de Cibermedios.

Lo complicado de todas estas futuras actuaciones es su delicadeza presupuestaria. Porque uno de los compromisos del actual equipo de RTVE es la adecuación presupuestaria. Es decir, RTVE no puede perder dinero en su ejercicio económico. Y aquí es donde llamó mucho la atención la actitud del actual Presidente de RTVE. Porque la clave para no perder dinero es la gestión del apartado de gastos. Ni más, ni menos. Y poco explicativa a este respecto fue su intervención. La gestión del gasto –persiguiendo exclusivamente la calidad y no la audiencia- puede ser posible siempre y cuando las fuentes de financiación compartan la calidad como estrategia, algo que hoy por hoy, es más bien escaso en nuestro panorama social. En lo que si fue explicativo y rotundo fue en que si perdían dinero, el Consejo – incluido el mismo- sería despedido. Esperemos que la SEPI – titular de las acciones de RTVE- no tenga que acudir a acciones de desestructuración laboral para brindar nuevas oportunidades a una Televisión pública que, por primera vez, puede tener objetivos distintos a la mediocridad que rodea la mayoría de nuestra parrilla televisiva. Todo apunta a que Luis Fernández acumula por primera vez un muy interesante capital para hacer de la RTVE un ente singular, independiente y de calidad. Esperemos que su talón de Aquiles –la solvencia financiera- no sea la diana de algunas flechas que están siendo tensadas en el arco de una mal entendida competencia informativa

miércoles, marzo 07, 2007

Tommaso Padoa-Schioppa, Ministro de Economía y Finanzas de la República Italiana, fue el principal ponente en el almuerzo-conferencia que se celebró en Casino Gran Círculo de Madrid el 6 de marzo de 2007.

Haciendo hincapié en la tradicional vitalidad y creatividad de la economía italiana que, en sus palabras, tanto se parece a la española, el Ministro Padoa-Schioppa recalcó la importancia y la capacidad que tienen los mecanismos de comprensión lingüística que, como en el caso del español y del italiano, refuerzan los lazos entre los dos países. Más de uno de los presentes le dio un sentido “eléctrico” a estas palabras habida cuenta de la polémica compra de acciones que la italiana ENEL ha hecho en el mercado español con su toma de posición en ENDESA. Y este ambiente eléctrico no abandonó en ningún momento la conferencia ni, por supuesto, el turno de preguntas que generalmente se realizan a los postres. La frase recalcando que su visita no tenía nada que ver con la “estrategia empresarial” no logró convencer a la mayoría de los asistentes. Haciendo uso de los paralelismos históricos recreó como Italia había pasado por un proceso de pobreza después de la segunda guerra mundial – muy parecido al español- y como gracias a un ritmo superior de crecimiento Italia había alcanzado a los otros países europeos a finales de los años 80, incluyendo Alemania país donde habían emigrado millones de italianos. El motor económico que permitió a Italia salir de la pobreza fue consecuencia de un conjunto de medidas – devaluación, incremento de la deuda pública- que derivó en los años 70 en la búsqueda de estabilidad como objetivo prioritario.

Sin embargo, recientemente, la estabilidad de la economía italiana ha estado en peligro debido al incremento de la deuda pública y a una bajada – relativamente importante- del ritmo económico.

Las acciones que el gobierno italiano de Prodi puso en marcha tienen dos vertientes: recuperar la estabilidad de las finanzas públicas y los incentivos económicos. Las dos herramientas elegidas: el presupuesto y la armonización legal. Y todo ello bajo el lema que persigue la “lógica de la rentabilidad y no la lógica de la producción”.

No cabe duda que los objetivos implícitos en la actual planificación económica italiana son sanear las cuentas del Estado y entrar en los criterios que a tal efecto ha impuesto la Unión Europea. Parece, al menos en palabras del Ministro Padoa- Schioppa, que Italia ya ha superado la urgencia de las cuentas públicas saneadas, reorientando el gasto público a las inversiony logrando un crecimiento del 2% para el año 2006.

Lo paradójico es que este crecimiento es descrito, por las propias autoridades italianas, como “coyuntural” con el criterio de inestabilidad que ello tiene. Y, tal y como ha quedado demostrado, ello no significa un crecimiento fuerte, precisamente. Con ideas tales como perseguir/ estimular el área productiva (dándole el sentido de creación de cosas nuevas, de excelencia) la economía italiana tiene como desafío para este año 2007 pasar de esa situación coyuntural a un crecimiento estructural. Y todo ello motivado por el empuje de la reforma legal: nuevo federalismo fiscal (relación entre el Estado y las regiones), nuevo marco de negociación salarial y medidas de reactivación.

Al igual que en otros países del entorno europeo, las medidas económicas del Gobierno Prodi – que en esos momentos cumplía 10 meses en el poder y que ha dimitido recientemente en pleno- no han sido “suficientemente publicitadas” por la prensa especializada más preocupada por los ”bailes” de fusión – y el enorme poder de información que genera la creación de macro-organizaciones monopolizantes- que por las medidas que afectan a un gran número de actividades y la validez – o no- de las mismas.

Una vez más Italia ha ejercido su sutil diplomacia para mostrarse como el “más europeo de los países de la Unión” o, en su defecto, ser el “aliado del país más europeo” en palabras de Padoa- Schioppa. Pese a la cantidad de afinidades y fortaleza de las mismas entre Italia y España, el gobierno italiano no desveló su postura sobre el deseo reiterado de la economía española de ingresar en el G8 (donde precisamente desbancaría a la economía italiana, presumiblemente) ni mucho menos desveló cual es la postura estratégica de ENEL en el control sobre la española ENDESA.Y eso que reiteró su posición favorable a la legislación italiana que otorga una acción predominante - o preferente- a la compañía que realiza la OPA a aquella que, en teoría, la sufre. Favorece al agresor frente al control. A buen entendedor sobran palabras. Por otra parte, también quedó claro que Europa debe tener una estrategia energética que favorezca la estabilidad del proceso productivo y distributivo de la energía. Y en ese sentido, se hizó hincapié en la reforma de la Directiva Europea que no va hasta el fondo de la competencia, permitiendo así legislaciones diferentes y, en cierto sentido, una insatisfacción normativa constante. Una clara alusión al Tratado Constiticional que debería relanzarse e ir más allá de las fronteras nacionales para lograr su aprobación generalizada.

Por último, ante las reiteradas preguntas sobre el actual panorama político italiano, el Ministro Padoa- Schioppa comparó el Parlamento Italiano - de enorme diversidad ideológica- con la emulsión del vinagre y aceite bautizada por los franceses como "vinagreta" y que en Italia - país del que es originaria- jamás recibió nombre alguno. Cada uno de los componentes que forman el arco parlamentario italiano tiene necesidad de afirmar sus características y por ello se suele hacer hincapié en su diversidad cuando también prima la versión del conjunto y su capacidad de cooperación que es lo que da en realidad el gusto final. Algo que, en realidad, tiene que ver con la visión de una nación que, como la italiana, expresa una cultura en la que la diversidad y los cambios constantes no suelen ser vistos como un síntoma de crisis sino como un motor del cambio social necesario. Y algo que, esperamos todos, logre entroncar con la cultura de la estabilidad tan afecta a los grandes impulsores, en este momento, de la reagrupación constitucional de la Unión Europea y que también están presentes en la puja por Endesa: los alemanes.




sábado, marzo 03, 2007

Javier Elzo, catedrático de Sociología en la Universidad de Deusto, presentó el pasado día 28 de febrero una conferencia titulada “ Jóvenes en la sociedad del bienestar” en el marco de unas jornadas “Jóvenes, ética y compromiso ciudadano” que, organizadas por la Fundación Pablo Iglesias, se celebraron en el Círculo de Bellas Artes.

La conferencia de Elzo inauguró estas jornadas realizadas en homenaje a Carlos Martínez Cobo aportando una serie de datos obtenidos a través de un par de encuestas domiciliarias sobre una muestra de ámbito nacional compuesta por un grupo generacional (edad de 15 a 24 años) que es, al menos en teoría, el que mejor puede definirse como el más representativo de la juventud. Otro de los criterios escogidos para establecer las premisas interpretativas fue el asociado a los agentes de socialización. En términos de “contexto ampliado” Elzo describe a la sociedad española en proceso de un “profundo cambio” desde una sociedad del sufrimiento (en términos cristianos, según sus palabras) a una sociedad del “hedonismo”. Ello implica, en palabras del conferenciante, un declive de los proyectos políticos y un auge del individualismo de la razón que, paradójicamente, se circunscribe en la lógica del “quiero porque me apetece” con la consecuente carga moral que este tipo de actitud conlleva y que, me imagino, no es precisamente una interpretación de los datos aportados por este autor sino una reflexión que parte desde sus premisas personales.

Las encuestas realizadas describen a un grupo social en que se valoriza la salud – el culto al cuerpo y a su cambio: la estética- la familia, los amigos y el ganar dinero. Por este orden. Por otra parte, aumenta entre los jóvenes el nivel de intolerancia bajando el aprecio hacia los movimientos sociales y aumentando la aprobación hacia los movimientos de gay y lesbianas. Aunque Elzo matizó que los rasgos que caracterizan a los jóvenes son los de consumistas, rebeldes y que piensan solo en el presente, por otro lado, ellos ven menos problemas en prácticamente todo y, lo más sorprendente, es que sus deseos son los de tener/pertenecer a una familia exitosa no apreciándose la existencia de una fractura generacional.

Los datos de una segunda encuesta también fueron presentados. En este caso, los de una encuesta realizada para la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción y realizada sobre una descripción de la adhesión o valoración de una serie de iconos que justificaban la creación de tipologías y la relevancia de estos. A grosso modo y de acuerdo a una tipología construida para la ocasión, los jóvenes españolas están “integrados” (signifique esto lo que quiera significar en un 32% -el porcentaje mayoritario-, “retraídos” sería el segundo grupo en importancia, los “ventajistas o disfrutadotes” serían el tercer grupo (20%) y los “incívicos” serán el último grupo con el 11%.

A falta de conocer con mayor exactitud algunos de los datos expuestos no cabe la menor duda que algunas de las afirmaciones sean sorprendentes. Algo, por otra parte, que no es extraño en los estudios sociológicos. Baste pensar que la idea de modernidad que con tanto ahínco se potencia entre nuestros jóvenes más de una vez se ha diluido en aras de un anuncio publicitario o de una aproximación muy sesgada de los valores formalmente atribuidos a sociedades complejas en transformación. Aún así, llama la atención la escasa presencia de variables tan conocidas y utilizadas en el pasado – clase social, contexto urbano o rural, y tan queridas en el presente- género, inmigración, adaptación cultural selectiva- y de obligada referencia al futuro inmediato: relaciones tecnológicas, manejos de redes sociales. Es decir si son “nativos digitales” o nativos analógicos”. La presencia de internet como agente socializador ha quedado fuera de los datos de esta encuesta - en principio- dificultando el verdadero alcance de la sociabilidad tecnológica tiene como factor de socialización. Y no me refiero a aquellos que utilizan el Chat o Messenger como forma normal de comunicación sino la de aquellos que utilizan su conocimiento de estas nuevas tecnologías para enseñar a sus padres y a sus abuelos. Algo que, como es sabido, es muy frecuente en las actuales relaciones de padres/hijos y que no ha pasado desapercibido ni para los medios de comunicación y sus agencias de publicidad ni para el Ministerio de Industria que con el Plan Avanza (1500 millones de Euros) motiva la implementación de nuevas tecnologías- adquisición de ordenadores y adsl- precisamente -y entre otros- en los jóvenes menores de 25 años. Tal vez los datos finales nos puedan mostrar con una mayor claridad la relevancia – o no- de establecer “tipos ideales” casi weberianos teniendo en cuenta los factores de la nueva sociedad en la que crecen nuestros jóvenes