martes, octubre 17, 2006

La fundación Ramón Areces ( www.fundacionareces.es) convoca, de vez en cuando, una serie de actos que deberían ser más publicitados. Ayer (16 de octubre de 2006) estaba prevista una charla del arqueologo peruano Luis Guillermo Lumbreras en su sede de la calle Vitruvio. Causas de fuerza mayor impidieron su venida y en su reemplazo la Dra. María del Carmen Martín Rubio conferenció sobre Macchu Pichu, las montañas peruanas y su influencia sobre las prácticas reliosas tanto de los antiguos incas como de los actuales peruanos. Quedo patente, a través de la charla, la presencia de una cultura (entendida como un ordenamiento de la relidad basada en determinados valores) fuertemente enraizada en el habitat ecológico en que se ha desarrollado. Expresiones como Pachamama, Apu y otras fueron constantes a lo largo de su exposición para describir el sincretismo religioso y los cambios que, mostrando nuevas facetas, ocultan lo inalterable. Muestra de ello fueron sus descripciones de Machu-Pichu como una ciudad control - de oro, plata y coca- (algo que todavía está por demostrar), de Vilcabamba - la famosa ciudad perdida de los incas- y del Cerro Potosí como fuente de recreación de la riqueza en el periodo colonial. En todas ellas está presente uno de los preceptos e la cultura inca: "todas las construcciones hay que elevarlas porque todo tiene que parecer una montaña". De esta manera la conferencia enlazaba con el ciclo "Montañas del mundo, historias, misterio y leyenda" indicando la importancia de las montañas - apus- como lugar de recreación colectiva de la divinidad desde el pasado remoto hasta nuestros días en la cultura andina. Por último, como descubridora de la crónica de Juan de Betanzos, la conferenciante expuso algunos puntos sobre la perdida, buscada y añorada capital de los incas: Vilcabamba. Hubiera sido interesante que hubiera acompañado sus descripciones históricas con los nuevos estudios sobre cosmología y astronomia ( a las que tan aficionados eran los pueblos andinos) desarrollados para mostrar la importancia delas observaciones astronomicos en la ordenación de la vida del incanato. ( Sullivan, 1999: El secreto de los Incas. Barcelona. Grijalbo). En este caso, los observatorios astronómicos determinaron no sólo las acciones politicas de Inca respecto a la invasión española, por poner un ejemplo, sino también la manera como debían ser fundadas las ciudades e incluso, que montañas frente a otras debían ser especialmente objeto de sacrificios o de adoración.